De este oscuro personaje se sabe poco en sí, fue un leal sirviente al rey Felipe IV, y no mostraba escrúpulos cuando había que ejecutar justicia, estaba totalmente dedicado a su trabajo. Se decía que descendía de una familia albigense y que era el protégé del abogado Pierre Flotte. Estudio leyes consiguiendo un doctorado y plaza de profesor, nombrado en 1294 juez real de la corte del senescal de Beaucaire.
En el año de 1296 ingreso a la corte del rey Felipe el Hermoso y en 1299 el rey le confirió el título de caballero. Imbuido por su estudio del derecho romano de la absoluta supremacía del rey, ningún escrúpulo le detenía cuando se cuestionaba el poder real.
Dirigió la política en contra de el Papa Bonifacio VIII y los caballeros templarios. Fue excomulgado de manera oficial por el Papa Benedicto XI por agredir y secuestrar a su antecesor el Papa Bonifacio VIII en el famoso atentado de Anagni. En 1300 Felipe le envió como embajador a la Santa Sede para excusar su alianza con Alberto de Austria, usurpador del imperio. Nogaret, según cuenta él mismo tuvo unas palabras con el papa a lo que éste respondió con un lenguaje vigoroso.
Debido al absolutismo monárquico de Felipe IV quien no admitía ningún poder exterior a su voluntad, choco con la doctrina de Bonifacio VIII, que afirmaba el derecho pontificio sobre todos los hombres, incluso los soberanos.
Esto desato la lucha de los dos poderes y debido a el dominio universal del papa, el conflicto paso a la excomulgación del mismo rey Felipe el hermoso. La respuesta no se hizo esperar y en 1303 el canciller Guillaume de Nogaret quien es nuestro personaje, aconsejo al rey la acción directa contra el Papa.
